MENSAJE PARA MIS AMIG@S

lunes, 22 de enero de 2018

FRASES DE JEAN JACQUES ROUSSEAU




La única costumbre que hay que enseñar a los niños es que no se sometan a ninguna.

Las ideas generales y abstractas son fuente de los más grandes errores humanos.

Las necesidades más dispendiosas son las que nos impone la opinión.

Las injurias son las razones de los que tienen culpa.

Renunciar a nuestra libertad es renunciar a nuestra calidad de hombres, y, con esto, a todos los deberes de la Humanidad.

El hombre ha nacido libre y por doquiera se encuentra sujeto con cadenas.

Es muy difícil pensar noblemente cuando no se piensa más que para vivir.

El vicio rara vez se insinuó oponiéndose a la honradez; casi siempre toma el disfraz de ésta.

No hacer el bien ya es un mal muy grande.

El más fuerte no es nunca lo bastante fuerte para ser siempre el amo, si no transforma su fuerza en derecho y la obediencia en deber.

Las cartas de amor se escriben empezando sin saber lo que se va a decir, y se terminan sin saber lo que se ha dicho.

Nuestras controversias parecerán tan raras a las edades futuras, como las del pasado nos han parecido a nosotros.

La gratitud es un deber que debiera ser recompensado, pero que nadie debe esperar la remuneración.

Los temores, las sospechas, la frialdad, la reserva, el odio, la traición, se esconden frecuentemente bajo ese velo uniforme y pérfido de la cortesía.

No conozco mayor enemigo del hombre que el que es amigo de todo el mundo.
BIOGRAFÍA DE JEAN JACQUES ROUSSEAU:
CORTESÍA:   http://padronel.net/

domingo, 14 de enero de 2018

LA BEATA CLARA



MONTAJE HECHO CON IMÁGENES DE LA RED
La Beata Clara, la bruja cuya detención provocó un terremoto en Madrid
POR MABEL AMADO
A principios del siglo XIX, el número 6 de la calle Cantarranas, ahora Lope de Vega, era un diario bullir de gentes en busca de sanación, consuelo espiritual, consejo financiero o asesoramiento político.
Y todo de la mano de una misma persona: la llamada «beata Clara». Aunque finalmente se demostró que poco tenía de santa, durante unos cuantos años lo más granado de la sociedad madrileña y de la Corte se reunía en sus aposentos con el incontrolable deseo de mejorar sus vidas.
Experta en bebedizos, magia y superchería, como recuerda Jesús Callejo en su libro «Un Madrid insólito», esta mujer lo mismo ofrecía recomendaciones para un mal de amores que para problemas de esterilidad o de dinero, pasando por apuestas o asuntos de Estado.
Al parecer, hacía esto aconsejada por su madre y su confesor, pues se fingió tullida muchos años y tocada por el halo divino y el don de los milagros. Haciéndose pasar por vidente y milagrera —no en vano hacía creer que se alimentaba exclusivamente de pan eucarístico—, sus incautos clientes dejaban soberanas limosnas en justo pago por sus servicios.
Santo Oficio
Fue capaz de embaucar a todos de tal manera que, incluso, la leyenda cuenta que logró de Roma una dispensa para hacer los tres votos de monja de Santa Clara. Pero, eso sí, sin la obligación de la clausura, ya que sus supuestas dolencias se lo impedían.
Tal fue su éxito que se mudó a otro inmueble situado en la calle de los Santos, junto a San Francisco. Allí continuó con su saneado «negocio», mostrándose en trance si era requerida en ello.
Finalmente, fue castigada a reclusión por el Santo Oficio, junto a sus dos principales cómplices. Una criada despechada —había sido despedida meses antes— fue la causante del encierro, ya que no pudo guardar por más tiempo el secreto de la farsa, y se lo confesó todo al párroco de San Andrés.
Sin embargo, como ocurre a veces, el pueblo llano no se conformó y necesitaba creer en su «milagrera». Fue necesaria la actuación de la Inquisición para cerrar la vivienda, ya que fueron muchos los madrileños que acudieron en masa para arrancar yeso de las paredes y guardarlo como reliquia.
Fíjense si el vulgo es crédulo que cuando la ciudad se sacudió por un terremoto en 1804, muchos fueron los que atribuyeron el suceso a la «injusta» detención de la beata Clara.
CORTESÍA DE:  http://padronel.net/

lunes, 8 de enero de 2018

HUMOR: BARBACOA




 Cómo preparar una buena barbacoa. Nivel de dificultad: 3

Una vez que un hombre se ha decidido a hacer una barbacoa, hay una serie de
acciones encadenadas que se ponen en marcha . . . .

1) La mujer compra la comida.

2) La mujer hace la ensalada, prepara la verdura y el postre.

3) La mujer prepara la carne para la barbacoa, la pone en una bandeja junto
con los utensilios necesarios y la lleva al exterior, donde el hombre ya se
encuentra sentado ante la barbacoa con una cerveza en la mano.

Ahora el punto culminante de la actividad.

4) EL HOMBRE PONE LA CARNE EN LA PARRILLA DE LA BARBACOA.

5) Siguen más actividades rutinarias: la mujer lleva los platos y cubiertos
al exterior .

6) La mujer informa al hombre que la carne se está quemando.


7) Él le agradece esta información vital y aprovecha para pedirle otra
cervecita mientras se ocupa de la emergencia .

Y ahora . . . otro momento culminante!!!!!

8) EL HOMBRE RETIRA LA CARNE DE LA BARBACOA Y SE LA DA A LA MUJER.

9) Más trabajos rutinarios: la mujer coloca los platos, la ensalada, el
pan, los cubiertos, las servilletas y las salsas y lleva todo a la mesa.

10) Después de la comida, la mujer quita la mesa, friega los platos y……..
¡¡¡¡otro momento importante!!!

11) TODOS FELICITAN AL HOMBRE POR SUS DOTES CULINARIAS Y LE AGRADECEN LA
ESPLENDIDA COMIDA.

12) El hombre pregunta a su mujer qué le ha parecido el no tener que
cocinar, cuando ve que ella se mosquea, llega a la conclusión de que no hay
manera de entender a las mujeres .
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